Cómo elegir el cachorro ideal

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Incorporar un perrito a la familia es un hecho trascendente que nos cambia la vida. Es preciso no dejarse llevar demasiado por la emoción y seguir algunas pautas a fin de hacer una buena elección.

 

Pocas cosas deben despertar más ternura que un cachorrito, por lo que no es raro que al ver una camada la primera idea que se nos cruce sea la de ¡llevarlos a todos a casa! Amén de que esto no siempre sea posible, es muy importante saber escoger el adecuado para nosotros, que se adapte a nuestra forma de vida y al espacio y al tiempo que dispondremos para él. Por eso debemos atender algunas cuestiones antes de tomar una decisión.

Dónde buscarlo

Existen varias opciones para comprar o adoptar animales. En caso de acudir a una tienda, nos tienen que dar la certeza de que no han sido destetados antes de las seis semanas (lo que puede derivar en conductas agresivas o sumamente inseguras) y una garantía ante una eventualidad.

Otra posibilidad es tratar con un particular, ya sea un conocido o a través de Internet. En este último caso es preciso tomar las debidas precauciones para evitar ser víctimas de fraude, que no nos informen sobre problemas genéticos de los padres del perrito o nos mientan acerca de su edad real o del tamaño que puede alcanzar de adulto. Lo recomendable es no dar un anticipo sin ver antes a nuestra potencial mascota en el lugar en el que está viviendo, pedir sus certificados de vacunación y desparasitación, y acordar llevarla con el vendedor a un veterinario para tener conocimiento de su estado general.

Si lo que buscamos es un animal de una raza determinada, lo mejor será dirigirnos a un criadero reconocido, puesto que de esa manera obtendremos seguridad con respecto a la pureza del ejemplar que nos llevaremos y asesoramiento sobre sus características y los cuidados especiales que deberemos dispensarle. Para tener en cuenta: no existen animales de pedigrí sin papeles, por cuanto debemos exigir el certificado de transferencia del cachorro, expedido por la Federación Cinológica Argentina.

Finalmente están los refugios, en donde encontraremos compañeros tan adorables y graciosos, aunque quizá más grandes y sin mucha información sobre su origen y sus trastornos hereditarios.

¿Cuál es el indicado?

Una vez definido el punto anterior, lo siguiente será visitar a los posibles candidatos para constatar en qué condiciones los tienen y para conocer a los padres (si su carácter es bueno y si están sanos).

Es preferible desistir si ya se ha vendido o regalado la mayor parte de la camada –ya que comúnmente se llevan primero a los mejores ejemplares–, y continuar la búsqueda o aguardar a la próxima cría.

Si podemos seguir adelante, lo próximo será observar a toda la camada; cómo interactúa entre sí y si los cachorros son cariñosos, activos y curiosos con nosotros. Que la mayoría exhiba desconfianza o se muestre agresiva puede indicar una característica genética de la madre, por cuanto será mejor salir con las manos vacías y no llevarnos un animal posiblemente conflictivo en la adultez.

La misma actitud deberemos asumir en referencia a su aspecto: todos deben verse sanos y en peso –ni delgados ni panzones–, su pelaje debe lucir brilloso y limpio, sin secreciones alrededor del hocico, su respiración debe ser silenciosa y no deben dar muestras de dolor al moverse.

Si está todo en orden, llegó el momento de escoger el que no solo nos guste más físicamente, sino que también tenga un temperamento que armonice con nuestras necesidades, y en este sentido lo más conveniente será consultar con su criador.

Lo que sigue es sumarlo a la familia, comenzar a educarlo y prepararse para disfrutar de una experiencia única y enriquecedora.