Cómo organizar un cumpleaños ecológico

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El momento de festejar es un desafío para la conciencia ambiental. Se puede hacer una celebración a todo color con austeridad y mínimo impacto.

Por Denise Destéfano

 

Si uno lleva un estilo de vida ecológico y pretende contagiarlo a familiares y amigos, no hay razón por la que deba dejarlo de lado para festejar “a lo grande”. Un cumpleaños ecológico nace desde un concepto simple: menos es más, y cuanto más artesanal y cercano a la naturaleza, menor impacto negativo generará en el entorno.

Este concepto, si bien muy desarrollado en otros países, recién comienza a aparecer en la Argentina de la mano de jóvenes conscientes interesados en salvar el planeta de una corriente mayoritaria de comida rápida y desechos contaminantes.

En el caso de los cumpleaños infantiles, puede parecer difícil romper con el molde del “pelotero” y la tremenda infusión de azúcar que los chicos reciben en cada evento, pero es cuestión de proponérselo. Y si de eventos de adultos se trata, qué mejor que subirse a la ola verde y proponer un formato innovador que puede empezar por pedirles a los invitados que, en lugar de traer un regalo, donen una suma a una ONG ambientalista de su elección.

“Los llaman ‘cumpleaños naturales’ y se están poniendo de moda”, explica a Convivimos Yamila Zalazar, experta en la organización de este tipo de eventos.  “Estoy desde hace casi seis años en el rubro, y en estos últimos dos años se preocupan más por el tema”, agrega y detalla: “Ponen frutas cortadas, hacen cookies saludables con avena, dan los típicos shots con frutas a la crema o de torta de zanahoria. Hasta ponen jarras o dispensadores con jugos naturales exprimidos”.

Zalazar apunta: “Muchas mamás empezaron en la onda vegana o en la crianza saludable evitando los conservantes para los chicos. Para las mamás que se arriesgan, te digo que a los nenes les encanta. Se comen todo”.

“Muchas mamás empezaron en la crianza saludable evitando los conservantes para los chicos”. Yamila Zalazar

 

VERDE DE PRINCIPIO A FIN

A continuación, presentamos un “paso a paso” para armar un festejo sustentable que va a resultar beneficioso para todos, inclusive para el planeta.

  1. Convocatoria. Cualquier millennial puede afirmar que hasta los casamientos dejaron de lado las participaciones impresas y se sumaron a las digitales. Con diez minutos frente a una pantalla se puede de diseñar un flyer personalizado que se distribuye instantáneamente. Fácil, barato y tiene la ventaja de no perderse, porque queda almacenado en el teléfono.
  2. Lugar y hora. Siempre es preferible festejar de día para aprovechar la luz natural y evitar las luces estroboscópicas y los parlantes que aturden a todos los vecinos de la cuadra. Un cumpleaños ecológico tiene un ritmo y un tono diferentes. Si el cumpleaños es de noche, se deben usar lámparas de bajo consumo. Y para la música es deseable evitar los amplificadores. Una propuesta original es incentivar a los invitados a que traigan instrumentos para musicalizar el evento.
  3. Aire libre. El entorno ideal para festejar es en contacto con la naturaleza: organizar una visita a una granja, a un ecoparque o a alguna reserva ecológica donde los chicos puedan aprender a convivir con los animales o, dependiendo de la edad, hacer avistaje de aves, búsqueda de insectos, etc. Si no, sin alejarse demasiado de casa, ir una plaza donde se pueda hacer un pícnic.
  4. Juegos. Hay varias actividades que pueden resultar entretenidas y formadoras: transformarlos en cocineros dándoles delantales y enseñándoles alguna receta saludable que puedan disfrutar más tarde; o en artistas, cada uno con su atril, para que pinten algo que vean en su entorno, algún animal o flor que les guste. Se pueden organizar juegos con materiales reciclables como telas y rollos de papel higiénico, e inclusive hacer juguetes para chicos de bajos recursos. Y no se debe descartar volver a las fuentes. Hay propuestas que nunca pasan de moda: el teléfono descompuesto, la mancha, las escondidas o la búsqueda del tesoro.
  5. Decoración. Conviene usar materiales reciclados y escaparles a los globos y al papel picado, que generan un gran desperdicio. Es preferible adquirir banderines de tela y manteles que se puedan reutilizar, vender o incluso cambiar con otros padres o regalar a personas que los puedan aprovechar. También se pueden poner lámparas o elementos decorativos que sea posible seguir usando en la casa después de la fiesta.
  6. Vajilla. No es un cumpleaños ecológico si al final quedan kilos y kilos de plásticos de colores que terminarán en un relleno sanitario. Se pueden emplear los platos y cubiertos que hay en casa, o comprarlos y pintarlos a mano para la ocasión, personalizándolos o según la temática de la fiesta: cada invitado se los puede llevar de souvenir.
  7. Comida saludable. Palitos, papas fritas, chizitos y gaseosas conforman el menú preestablecido en todos los cumpleaños, y somos los adultos los que los elegimos para los chicos a pesar de ser poco saludables, adictivos, hiperprocesados y nada baratos. Preferir siempre agua y jugos naturales, priorizar la slowfood y, de ser posible, comprar a un comercio local o cocinar. Internet está llena de soluciones creativas para hacer con frutas y verduras que pueden resultar atractivas para los chicos.
  8. Residuos. Es fundamental tratar de generar la menor cantidad posible. Si el festejo es fuera de la casa, en un espacio al aire libre, hay que ocuparse de la limpieza y dejarlo tal cual se recibió. Si es en el hogar, se pueden colocar dos tachos bien a la vista para que los mismos invitados puedan separar la basura; de paso, se ahorra trabajo para cuando se vayan. Si sobra comida, se puede donar. La idea es no desaprovechar nada.
  9. Souvenir. Que este siga esparciendo el mensaje ecológico. Para ser sinceros, ningún chico necesita otro set de masas ni un burbujero de plástico más para sumar a la pila que está dentro del placar. Es mejor concentrarse en la experiencia del cumpleaños que en generar más residuos comprando algún chiche barato para que cada invitado se lleve. Si aun así se desea hacer souvenir, un excelente recuerdo es un sobrecito de semillas para plantar en casa o una planta chica que los chicos pueden aprender a cuidar.
SER UN ECOINVITADO 

Como invitado, aun a pesar de que la propuesta del cumpleañero no sea ecológica, es posible contribuir al medioambiente dando productos artesanales u orgánicos: desde un suéter de lana certificada hasta un dulce casero pueden ser un lindo regalo que no perjudica al ambiente. Además, evitar los envoltorios contaminantes y llevar los obsequios en una bolsa de tela que se pueda reutilizar o envueltos en papel reciclado para reemplazar a los metalizados, laminados o con brillantina que no se pueden volver a usar.