Un jardín a pleno sol

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Cuando llegan los meses más cálidos, disponer de un rincón verde sin mucha sombra no es un impedimento para que este explote de color y fragancia. Especies que adoran la luz y el calor.

 

Se aproxima el verano; los días se hacen más largos, las temperaturas comienzan a subir. Y si bien algunas plantas padecen estas condiciones, otras se desarrollan en todo su esplendor, lo cual es ideal cuando el lugar del que disponemos para tener un jardín recibe la acción directa de la luz por muchas horas. Son muchas las especies que resisten el clima propio de la época estival, pero debemos interiorizarnos acerca de los cuidados que necesitan para que crezcan sanas y vigorosas. Aquí enumeramos algunas de ellas.

La surfinia

Es un híbrido de la petunia. Sus grandes flores en forma de campana, perfumadas y de variados colores visten cualquier espacio, sobre todo si está a la altura del suelo –como macetas de pie o colgantes, bordes de ventanas y jardineras– gracias a sus tallos que caen a modo de cascada. Su crecimiento es rápido y profuso, por lo que debemos elegir un recipiente de buenas dimensiones y retirar regularmente las flores marchitas para que evolucione adecuadamente. El momento propicio para plantarla es en primavera; la floración se produce en verano y otoño, y es abundante, siempre que esté emplazada en un lugar a donde reciba mucho sol. No precisa de muchas atenciones, pero por supuesto no le debe faltar agua.

La gazania

Puede soportar las condiciones más duras, como sol arrollador, calor intenso y suelos rocosos. Alcanza unos 20 centímetros de altura y forma preciosas matas que realzan rincones y bordes merced a sus flores con hermosas combinaciones de amarillos, naranjas, rojos y blancos. Demanda pocos cuidados: debemos cultivarlas cuando no haya peligro de heladas, en un sitio bien soleado, retirándoles las flores secas (que podremos usar para obtener semillas) y humedeciendo la tierra a modo de riego evitando que se produzcan encharcamientos.

La lavanda

Además de su exquisita fragancia, sus hojas gris verdosas y sus flores espigadas aportan belleza y presencia a cualquier jardín. Su mantenimiento es sencillo, crece sin problemas en terrenos pedregosos y con mucho sol, y exige un riego de al menos dos veces por semana. Resistente, también se adapta a la sombra y al frío.

La canna

También conocida como “lengua de dragón”. Se caracteriza por tener tallos erguidos que pueden alcanzar una altura de casi dos metros y espléndidas flores tubulares que pueden ser amarillas, rojas, naranjas o con pintitas atigradas, y porque es en gran parte comestible (específicamente las semillas, los rizomas y los tallos aéreos).

Es simple de satisfacer; basta con proporcionarle tierra siempre húmeda y rica en nutrientes, y cortar las varas una vez que se hayan secado las flores para que luzca divina.  

CÁLIDOS CONSEJOS
  • Al momento de comprar plantas, debemos corroborar que sean tolerantes al calor y la sequía, y verificar qué tipo de cuidado precisarán.
  • Si buscamos arbustos o trepadoras, las glicinas y la Santa Rita constituyen una inmejorable opción para jardines y patios sin mucha sombra.
  • El calor y la humedad son un caldo de cultivo de hongos e insectos, razón por la que deberemos aplicar los tratamientos o pesticidas indicados para mantenerlos a raya.