Mariano Toledo: Al servicio del diseño

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De la firma de autor, pasando por las multinacionales y el coaching hasta la dirección creativa de Perramus, el creador repasa 30 años de trayectoria, con fervor artístico y ni una mueca de nostalgia. 

Fue el primer premio en la segunda edición de la Bienal de Arte Joven, en 1992, cuando todavía no existía la carrera de Indumentaria en la Argentina. El arquitecto de la Universidad de Buenos Aires, misma carrera que hizo su padre, adoptó el Diseño de Indumentaria como profesión desde sus tempranos años, cuando viajaba en tren varias veces por semana desde la ciudad de Mercedes, a 96 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, para estudiar Moldería en la histórica escuela Donato Delego. 

Mariano Toledo declaró durante su carrera –tres décadas ininterrumpidas en la moda– todo lo que quiso lograr y lo hizo: presentó una colección de alta costura en la Semana de la Moda en Roma y luego fue convocado por la Casa Gattinoni como parte de su equipo. También rechazó un trabajo como aprendiz en la Casa Fendi durante su aventura italiana. Mostró sus colecciones agudas, de moldería rigurosa y líneas futuristas, geométricas y orgánicas, con una impronta muy McQueen, en Londres, Buenos Aires, México, Chile, Madrid y Guatemala. El diseñador galardonado tres veces con Tijeras de Plata por la Cámara Argentina de la Moda también creó vestuarios teatrales para la compañía De la Guarda. Fue docente en la UBA y tuvo su propia escuela, antes de pasar por el reality show Project Runway Latinoamérica como conductor durante dos temporadas. Tuvo dos locales en Buenos Aires y vendía en el interior del país y España. Hasta que un día dijo basta. “El año 2011 fue bisagra en mi carrera: falleció mi padre de cáncer, me separé y sentí que había cumplido una etapa en Buenos Aires con los locales. Quería avanzar hacia otros caminos y conocer el mundo desde el retail y las grandes corporaciones”, dice el diseñador de 53 años del otro lado de la pantalla desde su casa en Santiago de Chile, en medio del confinamiento social por el coronavirus. 

El bonaerense pateó el tablero, aprovechó la fama que le había dado en Latinoamérica el programa de televisión y se fue a vivir del otro lado de la Cordillera para dirigir Dimensión Azul, una de las seis etiquetas del Grupo Colgram, dentro de un holding con una estructura de 1500 empleados. “Cuando llegué a Chile me encontré con que tenía que ser líder de un equipo, con reuniones con gerentes de operaciones, de retail, y entonces contraté una coach para posicionarme en este nuevo rol y espacio que desconocía. Ahí aprendí que ser oferta es uno de mis dones y empecé a integrarlo a todos los órdenes de mi vida”, comenta Toledo, que hoy se mueve a través de los Andes para desarrollar sus pasiones: su carrera como coach ontológico, la dirección creativa de Perramus –la histórica casa argentina de abrigos–, mientras en su tiempo libre aprende pintura con el artista Diego Gravinese. 

  • ¿Cómo llegaste a Perramus?

Tiene que ver con mi familia, mi pasado y la tradición. Hace ocho años estaba de vacaciones en Uruguay y pasé por la puerta de un local y me asombré de que esa marca que usaban mi padre y mi abuelo todavía existiera, una empresa que el año que viene cumple un siglo. Sentí que tenía muchísimo para ofrecerles. En coaching decimos que las declaraciones en voz alta cambian nuestra vida, entonces dije “Yo quiero trabajar en Perramus”. Pasaron tres años entre esta anécdota y cuando mandé a una amiga a un local de la marca a pedir una reunión con el gerente o dueño. Cuando se enteraron de que era yo el interesado, pensaron que era una broma. Cuando finalmente me junté con Diego Meischenguiser, el director, tercera generación al mando, le conté de mi expertise con los abrigos y que Perramus necesitaba una refrescada. Él me dijo que llegaba justo cuando estaban reinventando su imagen. Hace cinco años empecé a trabajar en el reposicionamiento marcario, en captar nuevas identidades y en New Generation, la línea más joven, premium y disruptiva, pero con la moldería y la sabiduría de siempre. Este trabajo me da la alegría y el honor de saber que la promesa está cumplida.

  • ¿Qué tan difícil fue dejar tu marca propia?

Me pegó bastante, porque hay un peso simbólico y ontológico gigante al querer sostener una marca propia que lleva tu nombre. Quizás pueda interpretarse como que muere una parte tuya cuando una parte que construiste desde tu identidad y exposición se cae, pero lo compensé con estabilidad económica y aprendizaje. Siento que subí un escalón y solté viejas creencias y egos. Estoy en total gratitud con mi país, más allá de los vaivenes, las crisis, las políticas económicas sin sustento. No tengo una mirada áspera del asunto, porque mi época como diseñador de autor fue muy luminosa y efervescente. Todos mis esfuerzos y desvelos, esa tarea titánica de hacer un proyecto independiente en la Argentina fueron muy transformadores y me permitieron llegar a donde estoy ahora.

  • ¿Y por qué decidiste ser ? 

En estos 30 años de carrera fui docente, mentor y líder de empresas y proyectos, y disfruto acompañar a personas en el aprendizaje del diseño. Luego de recibir coaching, mi mentora chilena me preguntó si había pensado en hacer la carrera, que me veía pasta. Una vez terminada mi relación con el holding, me dio el tiempo para hacerlo y descubrí nuevas formas de mirar el mundo e interpretar lo que me pasaba. Conectarme mejor con mis dones, esto de ser oferta para otros, y ponerlos al servicio desde otro lugar.  

NUEVA GENERACIÓN SASTRERA

Desde 2016, Mariano Toledo reinterpreta la sastrería para la casa Perramus mezclando animal prints, estampados, metalizados, pieles, volados y apliques en tipologías como la del montgomery y el clásico trench, una prenda que data de 1800, cuando se creó en Inglaterra una gabardina impermeable que se usaba de forma urbana y también para el ejército, de donde proviene su nombre, por las trincheras militares. El diseñador argentino lo reversiona hoy, 220 años más tarde, mezclando detalles constructivos de otros universos como bolsillos, cierres o puños deportivos para rejuvenecer la línea más premium de la etiqueta, tanto para hombres como para mujeres, con todo el expertise y la identidad del diseño de autor más el conocimiento, el oficio y la rigurosidad de una marca argentina centenaria.