Misiones: Aventuras y sabores

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Selva, agua, cultura, historia; al noreste de la Argentina, Misiones despliega naturaleza. Dueña de parques naturales que son Patrimonio de la Humanidad, es el escenario ideal para adentrarse en su geografía y vivir la biodiversidad.

Por: María Eugenia D’Alessio

Fotos: Ministerio de Turismo de Misiones

 

Misiones es una de las provincias con mayor cantidad de áreas protegidas de la Argentina: 778.662 hectáreas entre parques provinciales, reservas naturales y de biósfera. Zambullirse en su territorio da la posibilidad de disfrutar de una de las siete maravillas naturales del mundo, las Cataratas del Iguazú; y del avistaje de flora y fauna autóctona, incluso de animales en extinción como el yaguareté; pero también es posible experimentar en primera persona su cultura, como la cosecha y producción de la yerba mate o el té.

Una de las ciudades más importantes es Puerto Iguazú, ubicada en la “triple frontera”. Caminando por la avenida Río Iguazú se llega al hito fronterizo, en donde confluyen el Paraná y el Iguazú. Desde allí se divisan Foz do Iguazú, en Brasil; y Ciudad del Este, en Paraguay.

En dirección contraria está el centro; es pequeño, pero tiene gran oferta de bares y restaurantes en donde probar comidas típicas. Pacú, dorado y surubí en todas sus variantes son las más representativas. Abundan además negocios de productos tradicionales, por lo que un paseo por allí es la mejor oportunidad para comprar suvenires.

A 17 km se abre paso la selva, en el Parque Nacional Iguazú. Yaguaretés, coatíes, osos hormigueros, tapires, ocelotes, tucanes, mariposas y águilas selváticas son algunas de las especies que hacen del parque su hogar y que, con ojo atento y un poco de suerte, se pueden ver durante el paseo. Entre la flora hay ceibos, curupayes, lapachos, palos rosas y palmitos; este último comestible. Hay senderos que pueden recorrerse a pie o en 4×4 para observar la naturaleza. Caminando o en un pintoresco trencito, se llega hasta las cataratas, principales atracciones del parque. Para llegar hay dos circuitos: superior e inferior. El primero es más sedentario y ofrece vistas panorámicas únicas desde arriba. El inferior, en cambio, llega a la base de los saltos; observarlos desde allí permite admirar la grandeza de la naturaleza y su fuerza. Consejo: llevar un piloto o impermeable, porque el vapor de agua, además de formar múltiples arcoíris, empapa a los curiosos. Para los más osados hay excursiones en lancha que se acercan a las caídas de agua. Si hay luna llena, no perderse la visita nocturna a las cataratas, iluminadas por el satélite natural. Para llegar al parque existen servicios de transporte público que transitan la Ruta Nacional 12 y salen cada media hora, durante todo el día.

A 4,5 km de Puerto Iguazú está La Aripuca, parque temático diseñado para concientizar sobre los efectos de la tala indiscriminada y el cuidado del medioambiente. La aripuca es una trampa que utilizaban los guaraníes para capturar animales sin lastimarlos; hay en el parque una reproducción a gran escala para ilustrar la riqueza del bosque misionero que permite aprender sobre las características de los troncos que la forman, su crecimiento aproximado, su distribución geográfica, su potencial y su utilidad real. La sorpresa: en el parque se pueden saborear helados de yerba mate, grosellas y pétalos de flores, además de adquirir artesanías guaraníes.

Al centro y en el extremo este, sobre el río Uruguay y entre las desembocaduras de los arroyos argentinos Peperí Guazú y Yabotí, y los brasileros Serapiao y Calixto, una falla geológica forma un paisaje único: el Parque Provincial Moconá, adentro de la Reserva de Biósfera Yabotí. Selva, flora y fauna enmarcan los saltos de Moconá, un cañón de 3 km de largo con caídas que alcanzan los 25 metros.

Fuera del parque se pueden realizar actividades, algunas a través de agencias privadas: trekking por la selva, paseos en lancha o kayak cerca de los saltos, nadar por los arroyos, safaris fotográficos, avistaje de aves, encuentros con aborígenes o disfrutar de comida tradicional en el restaurante que está allí mismo.

Un viaje con historia

Hacia el sur de la provincia, camino a Posadas, la historia irrumpe: son restos de las misiones jesuíticas de los siglos XVI y XVII, declaradas Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984. Las más conocidas son las de San Ignacio Miní, pero vale la pena visitar también las de Santa Ana, Nuestra Señora de Loreto (en donde funcionó la primera imprenta americana) y Santa María Mayor. Además de conocer la organización social y del poder de aquella época (la plaza, el cabildo, etcétera), el excelente estado de conservación de las ruinas muestra cómo fue el proceso de evangelización a los aborígenes. Los restos arqueológicos rodeados de selva forman un paisaje imponente.

Muy cerquita de allí hay un yacimiento de piedras semipreciosas: las minas de Wanda. Se puede recorrer el sitio de extracción, en donde se ven, en estado puro, ágatas, topacios, amatistas, cristales de cuarzo.

El Parque del Salto Encantado es otra parada obligada. Se llega por la Ruta Nacional 14, a 140 km de Posadas. Con 13.227 hectáreas, es una de las áreas protegidas más importantes de la provincia y puede recorrerse a través de senderos y pasarelas que facilitan el paseo. La atracción principal es una caída de agua de 64 metros. En el trayecto hay que estar atento: es fácil ver lagartos, ardillas y mariposas. El parque sirve de refugio; se esconden en él más de 200 especies de aves autóctonas y más de 30 de mamíferos; hay que dejar que el sonido del ambiente emerja y adivinar a quién pertenece. La vegetación también es variada y abundante, y en primavera se llena de flores coloridas.

Las mariposas y las orquídeas son también características en Misiones; si bien se las encuentra en todo el territorio, tienen su lugar especial en el Parque Temático de la Cruz, en Santa Ana. Hay allí un orquideario y un mariposario en los que los visitantes pueden conocer todo sobre ambas especies. 

Las Cataratas están conformadas por 275 saltos de agua de distintas alturas. El más conocido es la Garganta del Diablo, de 80 metros. Son más de 2 km de cascadas.

De Misiones al mundo

Misiones es la principal exportadora de yerba mate (se vende a Siria, Italia, España, Chile, Francia, Alemania y Estados Unidos, entre otros), y es la sexta productora y exportadora mundial de té. Las plantaciones de ambos productos están distribuidas principalmente al norte de la provincia y en Corrientes, y los turistas pueden conocerlas a través de dos posibilidades: la Ruta de la Yerba Mate y la Ruta del Té. En ambas el visitante participa de los procesos de cosecha, secado y molienda, hasta el envasado de cada uno de estos productos. Además, tanto la yerba como el té se utilizan para la preparación de comidas, bebidas y postres, que pueden degustarse en los restaurantes de la zona. Quienes elijan algunas de estas opciones pueden alojarse en hospedajes, estancias, cabañas o en antiguos cascos yerbateros; se trata de vivir en carne propia el proceso de dos de los productos más representativos de esa cultura. La estadía se completa con el disfrute del lugar: montes, campos y ríos pueden recorrerse a pie o a caballo. Se recomienda, como en cada uno de estos paseos, llevar siempre la cámara de fotos.

DATOS ÚTILES

Cómo llegar

Se puede ir directamente a Puerto Iguazú o a Posadas. A Iguazú llegan Latam, Andes y Aerolíneas Argentinas (esta llega también a Posadas). El aeropuerto internacional de Iguazú está a 10 km del centro. En auto, desde Buenos Aires por la Ruta Nacional 12. Hay además varias líneas de colectivos, dependiendo del lugar de origen.

Qué llevar

Ropa cómoda y liviana, repelente, protector solar, anteojos de sol y sombrero, zapatillas, mochila pequeña y mucha agua. El clima es subtropical, por lo que cambia de repente y puede sorprender alguna tormenta. Tener a mano un impermeable.

Dónde alojarse

Hay desde hoteles de 5 estrellas y lodges hasta residenciales y apart hoteles, pasando por cabañas, hostels y hotelería de distintas categorías. El gasto promedio diario, por persona, es de aproximadamente $1000. En el servicio de desayuno la mayoría ofrece, además de lo tradicional, mate y chipá. Algunos preparan, a pedido, una vianda completa a precio accesible para llevar a los paseos.

Qué comer

Pescados como pacú, dorado y surubí al horno o a la parrilla son típicos. También el budín de choclo con salsa de puerros, los chipá, el dulce de mamón. Hay que probar el tereré (jugo cítrico o infusión bien fría que se sirve en el mate en lugar de agua caliente) y la copa tereré (gelatina cítrica que acompaña a una mousse de yerba y crocantes de limón o mandarina).

Para tener en cuenta

Conviene alquilar auto para moverse con comodidad, pero hay que tener algunas precauciones; los caminos sinuosos atraviesan ríos y selvas. Las rutas poseen poco sobrepaso y gran cantidad de curvas y pendientes. Circulan muchos camiones con carga pesada, por lo que hay que tener paciencia. Puede haber tormentas sorpresivas que, aunque son cortas, anulan la visibilidad; se recomienda en ese caso detener el vehículo en un lugar seguro y esperar.

Si bien no es obligatorio, los especialistas de la salud recomiendan vacunarse contra la fiebre amarilla antes de viajar a Misiones, por su cercanía con Brasil.