Riviera Maya e Isla Mujeres: Un paraíso en el paraíso

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El Caribe mexicano tiene tanta historia como rincones de una belleza inconmensurable que exalta todos los sentidos.

A pocos kilómetros de Cancún, en el Caribe mexicano, un racimo de enclaves brinda lugares espectaculares por sus historias y secretos, por sus finas arenas blancas y el inolvidable turquesa del mar. Para beberse todo el sol y la playa.

Fotos iStock

El pasadizo de madera desemboca en un sendero del bosque que acaba abruptamente contra un médano. Las raíces milenarias de los árboles desentierran su historia y se ofrecen como escaleras. La arena blanquísima, finísima, tibiecita se entrecruza en los dedos. El mar es de un turquesa que apabulla, invita a una zambullida entre corales, piedras voluminosas y peces multicolores que siguen su trayectoria ignorando a quien bracea a su lado. Luego la arena se escurre entre las manos, y el sol, naranja, furioso, se va escondiendo en el horizonte para abandonar el cielo y entregárselo a millones de estrellas que forman una imagen única. La reposera cruje sobre el soporte. Una hamaca sopla en su ir y venir: apenas permite que los pies se humedezcan en las olas nacientes. El ron dorado tonifica, el tequila exacerba los sentidos. 

A solo 30 kilómetros al norte de Cancún, se encuentra Costa Mujeres, una joya escondida en el caribe mexicano. A otros 30 kilómetros, pero al sur, la llamada Riviera Maya, una extensión de 140 kilómetros sobre el litoral del estado de Quintana Roo, en la parte oriental de la península de Yucatán: desde Puerto Morelos hasta Punta Alien en el corazón de la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an. Cancún es la perla del Caribe, sim embargo, hacia uno y otro lado, hay decenas de playas y localidades parecidas en la belleza, pero muy particulares en sus características, todas verdaderos paraísos en el ya paradisíaco Caribe mexicano.

Las ruinas mayas despiertan el interés del turista para recorrerla palmo a palmo y absorber los secretos de una cultura impresionante.
La sensación de nadar entre los pecesillos multicolores parece siempre extraída de una película de fantasía.

El primer enclave referido es el más moderno. Costa Mujeres es un balneario nuevo que se convirtió en un destino estupendo para el turismo por sus costas de arena blanca y sus modernos y lujosos alojamientos. Tiene la particularidad de pertenecer al municipio Isla Mujeres, pero se encuentra en su costa continental, en el estado de Quintana Roo: inimaginable sucesión de playas a lo largo de 3,2 kilómetros de arena blanquísima y finísima, con un promedio anual de 20 °C y sol intenso asegurado. Un millar de hectáreas que incluye residencias privadas, campo de golf y unos cuantos de los mejores hoteles, por caso, el Grand Palladium Costa Mujeres Resort & Spa, un resort de cinco estrellas instalado sobre la misma playa. O el TRSCoral Hotel, diseñado exclusivamente para adultos.

Desde Costa Mujeres, un paseo casi obligado es tomar un ferry hasta la isla Mujeres y allí visitar el Parque Natural Garrafón y pasar el día en una hamaca en la playa o, si se prefiere, practicando kayak o dando una vuelta en bicicleta. Se asegura en la propia Costa Mujeres que se trata de un sitio muy particular para descubrir el verdadero espíritu de México y dejarse poseer por los “maravillosos vestigios” de la civilización maya.

Claro que también se puede pensar una estadía en Costa Mujeres, antes o después de recorrer pormenorizadamente la espléndida Riviera Maya. La “puerta de entrada” se encuentra a unos 30 kilómetros de Cancún, y aún menos de su aeropuerto. Se trata del espectacular Puerto Morelos. Un mágico pueblito de pescadores, rodeado de manglares, con un ambiente más relajado y tranquilo que presagian días inolvidables junto al mar. Y con un atractivo muy particular a 500 metros de la playa: la segunda barrera de arrecifes más grande del mundo, que fue declarada Parque Nacional y que es más que propicia para practicar snorkel o buceo. Las playas son apenas bañadas por un oleaje mínimo que rompe con el hechizo de la foto del paisaje. Mucha paz, increíbles especies de fauna y flora. Y un broche mágico: la granja ecológica de cocodrilos llamada Crococun, donde chicos y grandes participarán de una experiencia única. En Morelos se encuentra el muelle más antiguo de Quintana Roo.

En la Riviera hay paradores tan minúsculos como espectaculares. Uno de ellos es la Hacienda Tres Ríos, a medio camino de Morelos y otro de los sitios más populares de la zona, las Playas del Carmen. Arena marfil, mar turquesa, calidez en el aire y en el agua, intensa vida nocturna, boliches y los shows más alucinantes de jazz y de música electrónica, especialmente en su muy popular Quinta Avenida, una peatonal que tiene una longitud de unos 4 kilómetros, con el Caribe mismo de escenario. Del Carmen se conforma por pequeñas playas: Mamitas, Tukán, Paraíso, Paamul, a cual más bonita y ensoñadora.

Pero ya a 15 minutos hacia el sur, en el kilómetro 282 de la carretera Chetumal-Puerto Juárez del municipio de Solidaridad, insertado en las playas de Carmen, se encuentra el parque Xcaret, con sus 80 hectáreas repletas con maravillas. Ríos subterráneos donde nadar. Misteriosas cuevas habitadas por tortugas marinas donde inmiscuirse. Senderos en la jungla para tutearse con extrañas aves tropicales o mariposas de millones de colores distintos. El más que sorprendente Acuario de Arrecife de Coral. El listado de atractivos es singular como lo son los tradicionales shows musicales nocturnos en el anfiteatro, que incluyen danzas mexicanas.

A otro cuarto de hora de carretera, podemos zambullirnos en Puerto Aventuras, un balneario de los más elegantes, con playas exquisitas, atestado de hoteles y resorts de primer nivel, un tradicional campo de golf, la más divertida vida nocturna, una zona comercial acorde. Imperdible una visita a la iglesia de Santa Teresita. Es el lugar ideal para hacer base y, por caso, lanzarse verdaderamente a la aventura de realizar paseos en ferry a la isla Cozumel, para pasar el día.

Claro que si continuamos nuestro recorrido por esa costa maravillosa llegaremos a Akumal, que en maya significa “tierra de tortugas”. Y justamente una de las características es que, salvo los lunes, el visitante se puede entregar al desafío de nadar a la par de las tortugas marinas. Aunque también es un lugar sin igual para lanzarse a bucear entre corales, anguilas y barracudas. Akumal es el balneario más popular de la Riviera, se ubica precisamente en su punto medio, y las playas de su bahía invitan a disfrutar del sol cada una de las jornadas desde que sale hasta que se pone. Tiene al norte la laguna de Yalkú, una buena opción para practicar snorkel. Y al sur, a 4 kilómetros, la cueva Aktun Chén, con sus tres galerías repletas de formaciones de estalactitas, estalagmitas y un cenote.

Tanto en la Riviera Maya como en la Costa Mujeres brotan playas paradisíacas a cada trecho, desbordantes de palmeras, arena blanca y finísima y aguas tibias.
En todos los rincones de la región se descubren manifestaciones extraordinarias de la naturaleza, en cada roca, en cada laguna, en cada árbol.

Xpu-ha y Xel-há son dos puntos más que recomendables de un acuario natural que tiene la fama de ser el “más grande del mundo”. Quien realice snorkel y conviva en el agua con los más hermosos peces multicolores y los pueda ver en sus propios hábitats jamás olvidará esa asombrosa experiencia. Tampoco si opta por explorar las profundidades y bucear en contacto directo con manatíes, delfines y rayas. Este acuario es uno de esos lugares que suelen ser considerados incomparables.

Como lo son las zonas arqueológicas de Tulum y de Cobá, separadas entre sí por un trayecto de menos de media hora. Se encuentran a 65 kilómetros de Playa del Carmen. Si el visitante se suele conmover por la historia, esta región es ideal. Tulum, antiguo puerto comercial, además de playas de arenas clarísimas y agua cristalina, consideradas por muchos turistas como las más hermosas de la Riviera Maya, ofrece sus impresionantes ruinas de la cultura maya, con 600 años de muy rica historia. Tulum en maya significa “pared”: se trata de una ciudad amurallada, ancestral, con el castillo, el Templo de los Frescos y el Templo del Dios Descendente. Realmente impresionante, se sitúa sobre un pequeño acantilado que ofrece un paisaje estremecedor que se inserta en las aguas azul-turquesas del mar Caribe. 

En Coba, por su parte, se encuentra la pirámide más alta de la península de Yucatán y la segunda del mundo maya: Nohoch Mul. Surge de la propia selva y su altura es equivalente a la de un edificio de diez pisos. Se puede subir, y desde su cima se obtienen vistas espectaculares de una región que contuvo a una de las principales metrópolis mayas de la península durante más de un milenio. Una costumbre arraigada es que la recorrida se realice en bicicletas. 

Muy cerca de allí está Felipe Carrillo Puerto, otro sitio histórico fundado por los mayas revolucionarios durante la Guerra de las Castas y donde yacen leyendas de espectaculares luchas y hazañas. Su casco urbano es muy atractivo, como la iglesia con su capilla, además del museo y el Templo de la Cruz Parlante.

Sirve de puerta de entrada al final de la Riviera, donde se encuentra la Reserva de la Biosfera Sian Ka’an, que en idioma maya significa “puerta del cielo”. Es la mayor área natural protegida del Caribe. Son aproximadamente 650 mil hectáreas a lo largo de 120 kilómetros, en el centro de Quintana Roo, a 233 kilómetros de Cancún. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1987. Una de las posibilidades es dar paseos en kayak por los manglares. O adentrarse en las extraordinarias playas vírgenes. Allí también son famosos los cenotes, cavernas profundas que no están inundadas por completo y reciben luz del sol: eran considerados lugares sagrados por los mayas y se estima que en la península de Yucatán hay más de 2400. Los más visitados son Chac Mool, Xkekén, el cenote Sagrado, Tajma-hál, Suytun, el Gran Cenote y el cenote Dos Ojos. Un paseo recomendable para complementar un viaje a las playas más bellas y deseadas del planeta, bañadas por la magnificencia y la inigualable hermosura del mar Caribe. 

AMOR EN EL CARIBE

Puede ser una costumbre, una moda o simplemente una maravillosa idea. Los atributos naturales, los hermosos escenarios, los alojamientos más elegantes y confortables, la vasta impronta cultural hacen del Caribe mexicano un lugar ideal no solo para disfrutar de una escapada romántica o incluso de una luna de miel inolvidable, sino también de mantener allí mismo una ceremonia que renueve el enlace de la pareja, un casamiento en una de sus playas paradisíacas, a la luz de la luna.

DATOS UTILES

CÓMO LLEGAR

La forma más usual de llegar a la región es a través de dos aeropuertos: el Aeropuerto Internacional de Cancún (a 16 kilómetros de la ciudad de Cancún) y el Aeropuerto Internacional de Cozumel (en la isla de Cozumel, más pequeño, pero a veces tiene precios más favorables: se encuentra a 30 minutos en ferry de Playa del Carmen y de allí en autobús al resto de las localidades). Claro que también se puede hacer por ruta en automóvil o autobús. Estas localidades se encuentran en la península de Yucatán, a 1640 km del Distrito Federal mexicano. La autopista 307 une todas las localidades.

CUIDADO CON EL SOL

En cualquier viaje por el Caribe, no deben faltar jamás unos buenos lentes oscuros, el correspondiente protector solar, una gorra apropiada y agua siempre a mano: se recomienda consumirla en forma abundante para hidratarse. Las horas de sol suelen ser muchas en la zona del Caribe y además este da de forma muy directa por su ubicación en el trópico. Aunque el día esté nublado y no se sienta el calor, el sol también quema. También se recomienda llevar repelente (necesariamente biodegradable para cuidar el ambiente y a las especies que viven en la zona).

TARIFAS

Si bien el Caribe mexicano es favorable durante todo el año para el turismo internacional, los mejores períodos para encontrar tarifas económicas son los meses de febrero, mayo, junio, inicios de septiembre y finales de noviembre. Se debe tener en cuenta que es un destino elegido por personas de todo el planeta.

ALOJAMIENTO

En cada una de las plazas de la región se encontrarán opciones para todos los gustos y la disposición económica del turista: desde modernísimos hoteles premium, como el Grand Palladium Colonial Resort & Spa, hasta económicos hostels o residencias. Las alternativas son muy variadas, incluyendo algunos hoteles Solo para adultos, como el TRS Yucatán Hotel, y se recomienda llegar con las correspondientes reservas realizadas.

CLIMA

La temporada de lluvias y huracanes empieza en junio y termina en noviembre, aunque la mayoría de estos fenómenos se dan en agosto y octubre. El clima de la región es templado. La temperatura ronda entre los 25 y 30 grados durante todo el año.

INDUMENTARIA

Es aconsejable usar ropa suelta, generalmente de colores claros, confeccionada con telas de algodón o lino. Aunque, de todos modos, lo que más se usará serán los trajes de baño… Y por supuesto el calzado será preferentemente liviano y abierto (sandalias).