Con sabor latino

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En los últimos años, las series que se realizan en países de Latinoamérica se convirtieron en una especie de moda. En esta nota, repasamos algunos de los shows que se abren camino en este mercado cada vez más competitivo.

Por: Leonardo González

 

Series, miniseries o unitarios siempre se han hecho en nuestro país y en los que se encuentran al sur del río Bravo. Pero lo que sí realmente se modificó para ellas fue haber caído en la mira de grandes cadenas televisivas y servicios de streaming, que siempre están a la búsqueda de producir buen material. Vamos a mencionarles algunas producciones que marcaron el camino para este buen momento y otras que ya se están exportando hacia el exterior. Es obligatorio comenzar con la colombiana Narcos (2015), que aborda la vida del narcotraficante Pablo Escobar y el funcionamiento de las redes que tenía. La serie fue un éxito tremendo y ya se anunció una cuarta temporada. La vida secreta de las parejas (A Vida Secreta dos Casais, 2017) es una producción brasileña que trata sobre una sexóloga que practica terapias alternativas tratando de ayudar a personas con muchos problemas, a la vez que debe lidiar con los propios. La comedia mexicana Club de cuervos (2015) se mete con el mundo del fútbol y el entramado de mafia y corrupción que abunda en él. Desde la Argentina hacia el mundo se produjo El jardín de bronce (2016), sobre un padre que deja todo para investigar la desaparición de su hijita de cuatro años. Actualmente, se está grabando la segunda temporada. Perdona nuestros pecados (2017-2018) cuenta la historia de una familia aristocrática chilena de la década del 50. Fue la serie más larga emitida en la televisión trasandina. El marginal (2016), que cuenta cómo un policía se infiltra en una cárcel para resolver un secuestro, comenzó emitiéndose en la televisión pública. Llegó a Israel y Francia, entre otros países, pero al subirse a Netflix se hizo masiva. Acaba de terminar la segunda temporada y van por la tercera. Una de las series más originales salidas de Brasil es 3% (2016), que cuenta cómo en un futuro distópico el mundo está dividido en “zonas de progreso y de devastación”. A la gente se le da la chance de pasar al “mejor lado”, pero solo a un pequeño porcentaje. Por último, de México también tenemos Dios Inc. (2016), que trata la historia de un catedrático que descubre la tumba del creador del concepto de Dios.

Como vimos, ya no hace falta mirar a Estados Unidos o a algún país de Europa para encontrar una serie y fanatizarse con ella. Las producciones latinoamericanas renovaron las plantillas y vienen pisando cada vez más fuerte. Como bien canta Joan Manuel Serrat, el sur también existe. Y ahora, más que nunca.

ADN SOBRE SERIES LATINOAMERICANAS
  • Se buscan series provenientes de países latinoamericanos por su originalidad y sus formas narrativas distintas.
  • Las temáticas de las series suelen ser concebidas para atraer a jóvenes y adultos por igual.
  • Si bien es importante que mantengan su idiosincrasia, estas producciones también se piensan para su venta y consumo en el exterior.  
  • Es importante pensar que hay un gran porcentaje de gente de habla hispana viviendo en otros países a los cuales las empresas apuntan con sus productos por ser un gran mercado.