Mariángeles Cossar: La más ganadora

0
71

Es la deportista que más títulos ganó en Boca. Volvió a la selección de vóley en un momento histórico: obtuvo la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Foto: Diego Luchini

Sus estrellas no están en el escudo del club, pero nadie sumó tantas como ella. Mariángeles Cossar es la deportista que más campeonatos oficiales ganó en toda la historia de Boca, en cuyo escudo solo se exhiben las obtenidas por el primer equipo de fútbol masculino. Cossar lleva más años como jugadora de vóley en Boca que sin serlo: tiene 31 y hace 16 que usa la azul y oro en cancha (hincha fanática siempre, ya la llevaba puesta desde mucho antes). En todo este tiempo fueron 20 los títulos ganados, lo que la pone en la cima del ranking (en fútbol, el más ganador del club es Sebastián Battaglia, que ganó 17 trofeos).

Por estos días, y luego de un paréntesis producto de una racha de lesiones que la marginó, comparte sus días en Boca con Las Panteras, el seleccionado nacional con el que obtuvo la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.

Todo comenzó en Tortugas, el pueblo santafesino donde nació: siguiendo los pasos de Romina, su hermana tres años mayor, se metió en el equipo de vóley. Más tarde, también siguiéndola a ella, viajó a Buenos Aires para ver los entrenamientos de su hermana en Boca. La invitaron a entrenar informalmente y su talento hizo el resto: la propuesta concreta llegó enseguida y se quedó en Boca desde entonces.

Fuera de la cancha, Chu –como la llama todo el mundo– también va al frente continuamente, y desde sus redes apoya e impulsa distintas causas, entre ellas la igualdad de oportunidades para el vóley femenino. “En la federación hay inscriptas el doble de mujeres que de hombres. Así y todo, la liga masculina históricamente recibe más atención y repercusión, los jugadores cobran mucho más y se los trata de una forma profesional. En todo, las mujeres tenemos que esforzarnos mucho más que nuestros pares varones, porque, por ejemplo, hay muchas que son madres y siempre les cuesta el triple o el cuádruple seguir jugando. No es para criticar al género masculino en sí mismo, sino a la sociedad, que creció de esa forma y estableció esos conceptos, con muchas diferencias de género infundadas. Estamos todo el tiempo tratando de cambiarlas, porque es un

pensamiento muy atrasado, y se palpa que el deporte femenino –y el vóley en particular– están haciendo una revolución muy grande. Nos merecemos toda esta difusión que se nos está dando y ojalá que cada vez estemos en mejores condiciones”, afirma.

  • Desde hace un tiempo, muchas jugadoras están pidiendo de una manera más activa, en redes, la profesionalización. ¿La sentís más cerca? ¿O sigue lejos?

Creo que, lamentablemente, se encuentra muy lejos todavía. Está más cerca que en otro momento, porque estamos luchando muy activamente para que se vayan produciendo cambios. Cada cambio que se produce, por más chiquito que sea, hace que estemos más cerca que en el momento anterior. Con todas las chicas del colectivo Doble Cambio (jugadoras y exjugadoras, entrenadoras, gente allegada al vóley femenino) estamos tratando de difundir esto, nos sentimos apoyadas por muchas personas y sabemos que los cambios son muy grandes. Había que empezar por algún lado y no quedarse en el conformismo de decir “Bueno, no tenemos esto”. Debemos luchar para conseguirlo. En un par de años va a terminar mi carrera y yo no creo que llegue a vivir en una época en la que el vóley sea profesional, pero así y todo estoy luchando, como lo hacen todas mis compañeras, para que las chicas que tengan ganas de arrancar a jugar al vóley el día de mañana puedan hacerlo en mejores condiciones que las que tuvimos nosotras históricamente.

  • ¿Pensás en el retiro?

Lo veo más cerca que antes, pero no es que digo “Me voy a retirar a tal edad”. Depende de cómo me vaya sintiendo físicamente. Mientras siga disfrutando de mi pasión como lo hago y el cuerpo me siga dando, obviamente continuaré. Sé que los años que jugué al vóley son más que los que me quedan. Trato de disfrutarlo en todo momento, porque sé que mi retiro está más cerca, pero no pienso eso.

  • ¿Las lesiones que tuviste tienen que ver con que ahora disfrutes más?

Sí, obvio, porque cuando estás tanto tiempo afuera de la cancha sos consciente de todo lo que te estás perdiendo. Después de cada lesión trataba de disfrutar más, me sentía muy privilegiada por estar dentro de una cancha, que es el lugar que más me gusta. No está bueno pasar por las lesiones, no me gusta que se romanticen porque son muy duras, pero sí se aprende mucho de eso. A mí me ayudaron a forjar mi carácter. Siempre me enfoqué en que iba a decidir yo cómo y cuándo me iba a retirar, no iba a permitir que ninguna lesión me dejara afuera. 

BOCA

“Yo no tenía idea de que era la que más títulos había ganado en el club, no los contaba. Cuando me lo hicieron notar, fue muy loco. Es hermoso. Por ahí voy a caer el día de mañana, cuando mire para atrás. Soy muy competitiva, quiero ganar siempre y apuesto a seguir ganando, no me quedo con todos los títulos que pasaron. Es un orgullo saber que formo parte de la historia del club más grande del país y uno de los más importantes del mundo”, afirma Mariángeles.